Coca sí, cocaína no
Evo Molares ya ha designado al nuevo responsable de la coca en Bolivia. Se trata de Felipe Cáceres, ex dirigente cocalero, quien ha manifestado que, por su parte, continuará con los cultivos de qué dispone en su granja.
La política del primer gobierno indígena en la historia de Bolivia se ha propuesto diferenciar claramente entre el cultivo tradicional de coca y el destinado a producir cocaína. La hoja de coca tiene otras muchas aplicaciones que van desde la fabricación de pan hasta la lucha contra el mal de altura.
El cultivo de coca representa el único medio de supervivencia para un gran número de famílias del país más pobre de América del Sur. La cultura indígena, compartida por el 62% de la población total del país, está intrínsecamente relacionada con el cultivo de esta hoja.
Durante la década de los noventa, Bolivia se había convertido en el principal exportador de cocaína a los Estados Unidos. Posteriormente, nuevas políticas muy restrictivas hicieron disminuir la exportación de esta droga en tres terceras partes. El nuevo gobierno de Evo tiene muy preocupado a la Administración Bush, pues parece ser que no está dispuesto a doblarse a las exigencias que le llegan de más al norte, en este y otros muchos aspectos.
