Blogs y empresas
Recientemente ha habido cierta polèmica por la aparición de la nueva empresa de Martin Varsavsky, ex presidente y fundador de ya.com y jazztel.
El empresario argentino es una de esas personas capaces de revolucionar el mercado y de rodear sus proyectos de cierto carácter antiglobalizador, a la vez que él se va llenando los bolsillos.
Su nueva idea es FON, que sólo con alrededor de 4 meses de vida ya ha conseguido captar inversiones de Google y Skype. El capital es extranjero pero por el momento su aplicación es tan sólo en España. La idea se basa en crear una inmensa red wifi a partir de la reventa o cesión por parte de particulares abonados a otros proveedores de internet. La empresa se podría encontrar con ciertos impedimentos legales. En este enlace de Informativos Telecinco podéis informaros en qué consiste exactamente el proyecto.
Martin Varsavasky tiene un blog dónde supuestamente explica con mucha claridad cómo evoluciona FON. Aparte de su blog, donde evidentemente puede escribir lo que quiera, tiene como "asesores" otras bitácoras, que cómo es lógico reciben cierta compensación económica. Estos "asesores" se han dedicado a promocionar FON mediante sus blocs. Un artículo aparecido en The Wall Street Journal ha creado cierto revulo al cuestionar esta relación existente entre weblogs y empresas, haciendo notar la cada vez más importante influencia de los primeros.
Uno de los últimos hijos de internet es la bloggosfera, un mundo nacido con un gran carácter romántico, donde la posibilidad de poder hacer llegar la información a todo el mundo y la ausencia de barreras y presiones de más arriba, como las que pueden tener los diarios, han supuesto una gran revolución. Aún estando situados en un mundo idílico, los blogs son escritos por personas humanas, débiles al gran poder del metal.
La rigurosidad y la independencia de los contenidos de un blog caen dentro de la ética personal del blogger. Es evidente que los lectores valoraremos la no sumisión del escritor del blog. Este es un tema mil veces recurrente en los medios de comunicación tradicionales, y el hecho de que ahora llegue a la bloggesfera, si me permitís, hace algo más de daño pero es inevitable.
La respuesta al artículo del Wall Street Journal por parte de Martin Varsavasky en su weblog no ofrece demasiadas soluciones, ya que la lleva al campo personal. Aun cuando el artículo del diario americano era dirigido a los bloggers de los Estados Unidos, el tema se ha adoptado también aquí. Uno de sus "asesores", Álvaro Ibáñez, de Microsiervos, explica como tratar éticamente esta relación bloc-empresa. Es tan sencillo como el dejar bien claro en cada anotación el que puede existir un conflicto de intereses. Yo añadiría otro punto: la sinceridad (no digo que Microsiervos no la tenga). Si se hace una anotación debido a ser "asesor" de alguien se ha de indicar y no publicar lo que manden, sinó una visión personal lo máximo de objetiva posible.
El tema no se puede tratar cerrándolo en el mundo de los blogs. Es evidente que el escribir sin el menor asomo de presión y sin el menor condicionamiento externo sería lo mejor para hacer llegar una buena información al lector. Por desgracia esto no sucede nunca (al menos yo no conozco ningún caso), ya que incluso en el caso de no tener confictos de intereses externos siempre existirán los conflictos de intereses internos. Como personas, al escribir no podemos dejar de banda nuestros sentimientos y nuestras inclinaciones, y aunque sea de forma subconsciente son transmitidas al texto. Lo único que se puede pedir, pero no exigir, es un esfuerzo individual para minimizar la subjetividad, siempre y cuando no estemos realizando un texto de opinión.
